Fuerzas Participantes:
Dángara 2.600 infantes Clusium 3.000 infantes
400 jinetes 560 jinetes
Samnio 540 infantes
60 jinetes
Cameria 160 infantes
40 jinetes
Bajas:
Dángara 1.450 muertos Clusium 860 muertos
670 entre prisioneros y heridos 360 heridos
Samnio 300 muertos
170 entre prisioneros y heridos
Cameria 100 muertos
50 entre prisioneros y heridos
El día veinticinco de abril del año veintidós, un ejército coaligado de tres mil trescientos infantes y quinientos jinetes al mando del rey de Dángara Tarquinio el Soberbio se dirigió a las inmediaciones del lago Bolsena, donde les esperaban un ejército de unos dos mil infantes enemigos de la ciudad etrusca de Clusium, bajo el mando del rey Lars Porsenna.
Confiado en una rápida victoria gracias a una fuerza númerica superior, Tarquinio avanzó hacía delante, dando el mando de sus quinientos jinetes a su hijo Sexto Tarquinio. Para mermar las fuerzas de la vanguardia enemiga, Sexto lanzó ataques relámpagos con sus jinetes, aprovechando que el enemigo no disponía de caballería para contrarrestarlos. Aquí se produjo buena parte de las ochocientas bajas que se produjeron en las filas de Lars Porsenna. Tarquinio, animado por los primeros minutos del combate, ordenó el ataque a la infantería, que trabó combate con el enemigo.
Pero Lars Porsenna tenía un as en la manga. En el momento oportuno, ordenó salir de sus escondites a mil infantes precedido de quinientos sesenta jinetes que atacaron los flancos del ejército dángaro. Tarquinio ordenó a sus hombres que mantuvieran la calma, pero los flancos cedieron rápidamente, y el ejército dángaro quedó atrapado entre las tropas de Clusium y el lago Bolsena. Pronto, Tarquinio supo que el lugar de la batalla había sido minuciosamente escogido por Lars Porsenna para llevar a cabo sus planes.
Tarquinio ordenó a sus hombres que se replegaran y adoptaran formaciones defensivas pero sus aliados de Samnio y Cameria, menos preparado para el combate, arrojaron sus escudos e intentaron huir, razón por la cual sufrieron más bajas mortales que los dángaros en proporción al número de sus hombres. Tarquinio envió su caballería a los flancos del ejército de Porsenna, y Sexto cabalgó al mando de sus jinetes contra la caballería enemiga. Sin embargo, ya era tarde, y la caballería dángara fue superada en número y en fuerzas, pues los jinetes de Sexto estaban exhaustos después de horas de batalla.
Perdida la caballería, que representaba la última esperanza de victoria para Dángara, Tarquinio ordenó la retirada y el ejército se replegó de forma ordenada y cerrando filas, si bien un grupo de hombres arrojaron sus escudos y se lanzaron al lago Bolsena para intentar huir. Muchos murieron de esta forma, llevados hasta el fondo de lago por culpa de sus pesadas armaduras.
Después de esta derrota, el rey Tarquinio conoció que su trono había sido ocupado por un joven patricio llamado Menes, y abandonó la guerra con Clusium para dirigirse a Dángara y sofocar la rebelión. No obstante, fue traicionado por sus soldados, que hartos de su tiranía, juraron lealtad al nuevo rey. El rey Lars Porsenna continuaría la guerra contra Dángara uniéndose a las ciudades de Veyes y Tarquinos en el asedio de Dángara.
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